viernes, 18 de abril de 2014

Bunyols de vent (Buñuelos de viento)

¡¡Feliz viernes santo!!

Muchos de vosotros ya estaréis en vuestros lugares vacacionales y otros estaréis de camino (¡cuidadín al volante!). Pero hay otros como yo que mañana nos toca trabajar y que hemos atrasado nuestras mini vacaciones (y tan minis, domingo y lunes... jajajaja) pero bueno, al menos podemos descansar y desconectar del trabajo, a mi eso ya me ayuda.

Hoy os traigo una receta archiconocida y que en estos tiempos ronda por todos los blogs habidos y por haber, y como no, yo quería aportar mi granito de arena.

Los buñuelos de viento (bunyols de vent que decimos en Catalunya), desde que tengo uso de razón, los hacía mi abuela ¡¡qué ricos los hacía!!. Cuando me tocaba pasar el fin de semana con ella y me tenía preparadas estas maravillas me entraba una alegría en el cuerpo, de aquellas que raramente volveré a tener... era genial.
Y ya no os cuento cuando hacía sus famosos buñuelos de plátano o manzana ¡¡y no consigo hacerlos igual!!. Os juro que me dejaré los cuernos para descubrir la receta, encontrarla, versionarla o lo que sea, y entonces os la publicaré, porque es una receta que todo el mundo debería probar ¡ñam!





La verdad es que los buñuelos de mi abuela jamás supe como los hacía por lo que al año pasado me volví loca buscando recetas de buñuelos. Hay taaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaantas recetas de buñuelos y tantos blogs que los han publicado que ya llega un momento que no sabes si fiarte o no, porque hay veces que sigues una receta y da una rabia que no salgan bien siguiendo exactamente todos los pasos... ¡¡me tiro de los pelos!!
Por eso, siempre que busco una receta y la busco fiable y que seguro saldrá bien, me voy al blog de Coure Coulants
Es un blog en catalán, pero vamos, que se puede entender bien todo lo que escribe. Las recetas de Laura os aseguro que SIEMPRE salen bien, que SIEMPRE son buenas y que NUNCA decepcionan. Es un blog que me encanta, y cada vez que tengo una duda le escribo y ella, pobre, me lo resuelve. Es un sol de mujer, así que espero que os paséis por su rincón y probéis alguna de sus recetas.




¡Vayamos con la receta!


BUNYOLS DE VENT (Receta de Coure Coulants con pequeñas variaciones)

Ingredientes:
  • 125 ml de leche
  • 60 gr. de mantequilla
  • 75 gr. de harina 
  • 3 huevos
  • Sal
  • Aceite de oliva suave
  • Azúcar
  • Agua
  • Anís


Preparación:

En un cacito ponermos la leche, la mantequilla, y la sal y lo ponemos a fuego medio.
Cuando la mantequilla se haya deshecho, añadir la harina tamizada y remover hasta que quede una masa homogénea y que se despegue de las paredes del cazo (como cuando empezamos a hacer una bechamel)
Retirar el cazo del fuego y añadir los huevos de uno en uno, si veis que la masa os va a quedar demasiado líquida no le pongáis el último huevo, o solo añadirle medio. La masa debe quedar de tal forma que al levantar la cuchara se nos quede un pico que al final debe ser translúcido (llamado pico de pato o bec d'ànec).
En otro cazo añadir abundante aceite (yo he usado suave porque sino quedan con un gusto demasiado fuerte) y cuando esté caliente, ir añadiendo bolitas de masa con la ayuda de dos cucharas.
Ir girando los buñuelos (si es que estos no se giran solos, lo ideal es que lo hagan) y una vez estén doraditos los ponemos a escurrir en un platito con papel de cocina para que escurran bien el aceite.




Una vez hechos todos los buñuelos y bien escurriditos (odio unos buñuelos grasientos ¡puaj!), mezclaremos en un bol agua y anís a partes iguales. Bañaremos los buñuelos MUY ligeramente, un solo golpe, lo justo para que cojan el sabor (también podéis meter la mezcla en un bote de spray y pulverizarlos ligeramente) y los rebozaremos en azúcar. ¡Ya los tenemos listos!




Mirad qué pinta tienen por dentro ¡son una absoluta delicia!
Espero que los probéis y me contéis

¡Que paséis una muy feliz Semana Santa! Sed buenos y nos leemos prontito.

¡¡Un besito enorme para todos!!









viernes, 21 de febrero de 2014

Crónica de un casting anunciado: MasterChef

¡¡Buenos días!!


¿Cómo va ese final de semana? Para mi, desde que trabajo los sábados los viernes ya no tienen tanta emoción, pero bueno, se les sigue queriendo.

Intentando volver un poco a la idea de publicar los viernes, os traigo hoy el relato de mi paso por el casting de MASTERCHEF.

Como muchos saben, MasterChef es un "must" en mi casa y cuando salió la primera edición Marc me decía "apuntate, si no te apuntas tu te apuntaré yo" y yo pensaba, que va, que va. Pero a medida que iba pasando el programa me metía más en él, hasta el punto de ponerme nerviosa en las pruebas pensando qué haría yo si estuviese ahí dentro.

Así que cuando vi en Instagram que se abrían las inscripciones del casting ni me lo pensé, dije total... por intentarlo que no quede. Envié el vídeo y un pequeño cuestionario, pensando que al igual me llamaban... pues lo hicieron. Y tampoco es creáis que fue una gran alegría, simplemente era un paso más. Pensad que por lo que he escuchado nos presentamos 9.000 personas al casting, de ahí a que ni me plantease que podría llegar muy lejos.

Héctor, un redactor muy majo, me hizo una pequeña entrevista por teléfono, sin más. Después llegó otro mail, diciéndome que les había gustado y que rellenase otro cuestionario (este de 12 páginas, ni más ni menos) y lo envié sin mucha convicción.

Pues bien, la cosa ya empezó a ponerse más complicada porque me volvieron a llamar para que fuese ¡¡al casting presencial de Barcelona!! creía que me iba a dar un pasmo porque ni me lo esperaba. Así que después de una semana y media de pruebas del plato, mi pobre chico cenando cada día el plato que iba a presentar en diferentes formatos y texturas, allí me planté, ahogándome de los nervios, haciendo cola en la calle con un frío del copón pero más feliz que una perdiz.


La de la camisa de cuadros soy yo, esperando a que me diesen mi número. Foto sacada de El Periódico.




Cuál fue mi sorpresa que cuando voy a recoger mi número me dan ¡¡el número 1!!
Se ve que soy tan friki que fui la primera en inscribirme al casting de toda España... ¡¡iba yo más contenta con mi número 1!!




Aquí con mi compañera, Alicia. Foto sacada de Instagram.


Si, iba con un delantal de Los Delantales. Se ve que les encantó mi delantal, no paraban de hacerle fotos, es que es tan bonico... jajaja.

Aquí os dejo un enlace donde podéis ver un mini vídeo del casting en La Vanguardia.


Después de presentar el plato y de que un chef muy salao nos hiciese la cata, nos llevaron a una salita donde te hacían una entrevista, con su foco, su cámara y su todo. Ahí contestas lo que tienes que contestar y te vas. 
Mis compañeros de casting se echaban las manos a la cabeza cuando les decía "yo vengo con la idea de no pasar" y es que es verdad. Soy una persona muy, muy, muy, pero que muy soñadora, pero también me gusta tocar con los pies en el suelo y sinceramente, de 9.000 personas o 1.000 después, no tenía pensado que fuese a pasar.

Pero pasé, me llamaron a la semana y media y me dijeron que había pasado al Macrocasting final. Ahí ya te empieza a picar un poco el gusanillo, porque claro, una no es tonta y cuando de 9.000 acabas en una selección de 500 de toda España ya la ilusión y una previsión de futuro mejor empiezan a aflorar en tu interior... 

Total que nos presentamos mi chico, mi padre y yo a las 7:45 de la mañana en la plaza Colón de Barcelona. 
Otro día largo que nos esperaba... Jesús lo mal que se pasa.



Bien abrigadita, hacía un frío majo, majo.



Sigo con mi delantal, ya que había gustado tanto...



Y aparecieron los chefs... Qué majos todos, pero el que se lleva la palma es Jordi Cruz. No se si es porque le tengo especial cariño pero se le veía muy simpático y cercano.



Muy cansados todos, aquí ya llevábamos varias horas y estabamos deseando empezar a emplatar.



Y llegó la hora de emplatar...


Más tarde, tocó la hora de la cata y a mi cata vino Juan Manuel, el pobre muy, muy nervioso. Le temblaba hasta la mano a la hora de meter la cuchara, y no es para menos, hacía solo un año él estaba en la misma situación que nosotros. Un chaval muy majo dentro y fuera del programa.

Después llegó la hora de la entrega de cucharas de madera, te dan una si has pasado al casting final. Las repartieron a quienes se las tuvieron que dar, nos dieron las gracias y el resto nos fuimos para casa.


He leído y me han comentado que todo fue tongo, es más, los familiares de algunos compañeros empezaron a gritarlo a pleno pulmón.... Yo que queréis que os diga, TODOS sabíamos a lo que íbamos y TODOS sabíamos que el Macrocasting era solo un paso más, ya que las decisiones estaban tomadas más o menos desde el casting anterior. Hay que entender que es IMPOSIBLE que de 500 personas escogiesen a 50 en tan solo 1 hora de cata de platos. Más que nada porque había partes del plato que no se comían o no te daba tiempo a explicar qué habías preparado, cómo y cuánta ilusión le habías puesto. Yo lo entiendo, y os aseguro que mucha gente también.

Sabes a lo que vas y solo esperas que te hayan escogido a ti... Yo seguía con mi idea de que no iba a pasar, era practicamente imposible, pero los nervios no te los quitaba ni Cristo. 

Queda feo que yo lo diga pero sé que por mi mal hacer o mi mala elección de los platos no fue, el primer plato que presenté estaba buenísimo y el segundo estaba increíble, así que es una de las cosas más importantes que me llevo. No puedo decir que fue culpa mía y que tendría que haber hecho aquello en vez de lo otro.

Lo que si me llevo es una experiencia MAGNÍFICA, de las mejores que he tenido. Lo he pasado francamente mal, porque si ya sufro de estrés, esto se pasaba de lo normal, pero una vez que estás in situ lo disfrutas como un niño pequeño.
No puedo hacer más que agradecer a los redactores y staff lo bien que nos trataron en todo momento, estuvieron pendientes de nosotros, y se preocuparon en que descansáramos en la medida de lo posible. Los castings son duros, muy duros y eso hay que entenderlo. Es televisión compañeros, nadie dijo que fuese fácil.



Por último solo me queda dar las GRACIAS a toda esa maravillosa familia y amigos que tengo. Primero a Marc, mi chico, por apoyarme en absolutamente todo lo que hago, comerse tantas pruebas de platos como hiciese falta, ir a comprar lo que no estaba escrito y aguantar todo lo que aguantó y más. Sin él no hubiese hecho ni la mitad del camino. A mi padre, que estuvo 10 horas de pie sin comer, dándome su apoyo y gritándome consejos desde el otro lado (si, si, casi gritándomelos!! jajajajaja). A mi madre, que me apoya incondicionalmente y siempre está ahí para todo. A Ana y Ricardo, los padres de Marc, que son como mis segundos padres y siempre se preocupan por mi, por aguantar tantas horas de pie pasando frío y calor y por todo lo que hacéis, sois geniales. A mi bombón de amiga Carolina, que siempre me da ánimos para todo y vino a la cola del primer casting a darme fuerza (no sabes cuánto significó para mi ese abrazo, amiga). A Thais y Andreu, por venir a verme al Macrocasting ¡¡qué ilusión más grande me hizo!! vaya horas se pasaron de pie... Y a mis dos compañeros, Sil y Joan, a los que también les di la brasa y los cuales me han apoyado desde el principio y me han levantado el ánimo.

Y gracias a los que no sabíais nada y que si os lo hubiese dicho me habríais apoyado seguro.



Pues hasta aqui la MEGACRONICA de un casting anunciado. El año que viene más y mejor.


Un besito enorme a todos y que paséis un muy feliz fin de semana :) 












miércoles, 12 de febrero de 2014

Operación Febrero: Bizcocho integral de chocolate :)

¡¡Holaaaaa!!

Por fin ha llegado el ansiado post del suuuuper bizcocho integral ¡¡Siiiii!!

Veréis, he llamado al post "Operación Febrero" porque este año a mi no me pilla el toro, como que yo me llamo Andrea Arche. El año pasado ni pisé la playa, no se si recordáis que a mi novio le operaron el pie, por lo que no podía apoyar y mucho menos ir a la playa/piscina/aningunsitio. Así que pasaba todo mi tiempo libre con él. Si a eso le sumamos que soy la prima de Iniesta, y que tampoco soy una alucinada de la playa/piscina pues eso... mi bikini no salió del cajón.

Así que desde que pasaron las Navidades he estado intentando comportarme en cuanto a la comida se refiere. No hago dieta pero no me pego los atracones que me pegaba antes. NO fritos (si no es domingo), NO azúcares (si no es domingo), NO comida basura (si no es domingo).... Y ahora es cuando pensáis, vale chata, el domingo recuperas todo lo que has perdido durante la semana!!! jajajajajajajaja pues NO!!! Sigo firme y si como de una cosa no como de la otra, así que aunque me pase un pelín, siempre dentro de unos niveles de bajo remordimiento.

Y claro una que desayuna cada día pan integral, o cereales integrales o similares ve que las bloggers cuelgan unas maravillas absolutamente apetecibles, en Instagram muero cada vez que Aliter Dulcia nos muestra algunas de sus tartas perfectas y recién hechas. Así que dije, voy a hacer mi propio bizcocho integral, para darle una alegría al cuerpo y a mi pobre cerebro desmotivado por la falta de azúcar.




La receta la he adaptado de la receta de siempre del bizcocho de yogurt, ya sabéis que a mi me encanta esta receta. Podéis ver las dos entradas que publiqué con ella aquí y aquí.



BIZCOCHO INTEGRAL DE CHOCOLATE

Ingredientes:
  • 3 huevos
  • 1 yogurt desnatado
  • 1 medida de aceite de girasol
  • 2 medidas de azúcar moreno
  • 2 1/2 medidas de harina integral
  • 1/2 medida de cacao en polvo desgrasado (tipo Valor)
  • 1/2 cucharadita de vainilla en pasta
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • Pizca de sal

Preparación:

Pre-calentar el horno a 180ºC
Engrasar un molde redondo de 23cms.
En un bol batir con unas varillas eléctricas los huevos hasta que doblen su tamaño (pensad que la harina integral hace que el bizcocho quede un pelín más apelmazado, así que batiendo bien los huevos conseguimos meterle aire a la masa y conseguir un bizcocho más blandito)
En el mismo bol añadir el yogurt, el aceite, el azúcar moreno y la vainilla en pasta y mezclar hasta que esté todo bien integrado.
En otro bol tamizar la harina integral, el cacao en polvo, la levadura y la pizca de sal.
Agregar la mezcla de la harina al bol de la mezcla de los huevos y remover hasta que esté todo bien mezclado.
Rellenar el molde y hornear durante 30-35 minutos. Para saber si está hecho basta con pinchar el centro del bizcocho con un palillo.
Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla. Desmoldar una vez esté frío.




Veréis que se trata de un bizcocho sorprendentemente esponjoso y con un sabor buenísimo. Si queréis podéis añadirle unas nueces y hacéis un brownie majo, majo.
Es una receta muy versátil y le podéis añadir los ingredientes que queráis. La primera vez que os lo enseñé por Instagram lo hice de limón y manzana (solo hay que macerar una manzana en daditos con la ralladura y el zumo de un limón y añadirlo a la mezcla en el último momento).




Si le añadís fruta os quedará un bizcocho aún más esponjoso y húmedo, es ir jugando con las recetas e ir probando gustos, siempre manteniendo la base más "light".





Y eso es todo por hoy! En nada me pongo a preparar una entrada un poquito más "especial". Una entrada donde os explico por qué  he estado un pelín ausente del blog y me ha tenido en vilo hasta hace unos días (¡¡y no es que he escrito un librooooo!! jajajaja)


P.D. ¡¡Ojo!! Es un bizcocho integral, no milagroso. Sigue llevando huevos, harina y aceite. Se trata de un bizcocho que engorda bastante menos que uno hecho con harina normal, mantequilla o azúcar blanquilla. Si lo tomáis para desayunar con una café o un té y una pieza de fruta, se convierte en un perfecto desayuno que quemaréis a lo largo del día y os dará energía para afrontar la mañana :)



Un besito a todos, espero que disfrutéis de la receta tanto como yo :)



viernes, 20 de diciembre de 2013

Apfelstrudel

¡¡Buenas tardes!!

¿Hoy es viernes, verdad? Es que no tengo ni idea de en qué día vivimos... esto de trabajar de cara al público de lunes a domingo durante todo diciembre mata el calendario mental de cualquier ser humano, y si a eso le sumamos que yo últimamente de por si estoy un poco majareta, ni os cuento...

Bueno, dejémonos de lamentaciones y lloriqueos que en estos tiempos que corren uno no puede decir ni mu, así que vayamos con la receta que es lo que toca.

Hace ocho mil siglos que quiero hacer un Apfelstrudel, que para quien no sepa que es, es una tarta de manzana muy típica de la cocina austriaca y del sur de Alemania. No tiene nada que ver con la tarta de manzana a la que estamos acostumbrados y es aún más maravillosa (si, eso es posible).




Me perdonaréis por la calidad de mis fotos, ya es por medio mundo sabido que mi maravilloso 50mm se ha puesto en huelga de enfoque y las negociaciones no van bien... Si a eso le sumamos que mi mente desubicada creía que entraba a trabajar a las 4 y que en realidad entraba a las 2 y me doy cuenta de ello a la 1, con el Apfelstrudel ya metido en el horno, podemos decir que unas fotos muy allá no pueden haber salido, y así ha sido.


Veamos, la receta que os pongo es una aproximación de lo que era una receta inicial. ¿Nunca os habéis metido en internet, buscado una receta, seguirla y cuando estás a mitad de preparación daros cuenta de que no tiene mucho sentido? Pues eso mismo... ya os he dicho que no ando fina.  Así que de lo que tenía que salirme un solo pastel, me han salido 3.


Apfelstrudel (tarta de manzana):

Ingredientes:
  • Un paquete de masa filo (también podéis usar hojaldre)
  • 350 gr. de manzana cortada finamente
  • 50 gr. de azúcar
  • Una pizca de canela en polvo
  • Un chorrito de zumo de limón
  • 30 gr. de nueces troceadas 
  • 60 gr. de pasas sin hueso
  • 50 gr. de pan rallado
  • 60 gr. de mantequilla
  • Ron
  • Agua
  • Azúcar glas para decorar

Preparación:

En un bol poner a hidratar las pasas con agua y un generoso chorro de ron. 
Pelar y cortar las manzanas, añadir el azúcar, la canela, las nueces picadas y el chorrito de zumo de limón. Remover bien, tapar la mezcla con papel film y dejar reposar en la nevera 1 hora.
En una cazuelita derretir 30 gr. de mantequilla y añadir el pan rallado, remover para que tueste un poquito y apartar hasta que lo necesitemos.
Precalentar el horno a 180ºC.
Sacar de la nevera la mezcla de las manzanas y escrurrir el juguito que han soltado, mezclar con las pasas ya escurridas también. Verter el pan rallado en la mezcla.
Fundir el resto de la mantequilla, estirar la masa filo en la encimera horizontalmente y dejando dos dedos de los extremos y de la punta rellenamos con la mezcla de las manzanas. Pintamos los extremos de la masa con mantequilla para que quede recogido y no se nos salga nada. Pintamos la punta que nos ha quedado y vamos enrollando, a cada vuelta le vamos dando una pasadita de mantequilla para que la masa se pegue bien. Una vez enrollado todo lo pintamos con la mantequilla derretida, ponemos la tarta en una fuente forrada con papel vegetal y lo llevamos al horno aproximadamente 40 minutos, o hasta que veáis que está bien doradito.
Dejar enfriar en una rejilla y espolvorear con azúcar glas.


A mi con estas medidas me salieron 3 Apfelstrudel estrechitos, pero más que nada porque me daba miedo cargarlos mucho. Una vez horneados me di cuenta que mejor hubiese hecho 2 más majos, porque el relleno está de quitar el sentido.
Podemos usar la misma masa filo, como vienen diferentes "hojas" podéis dividir 5 y 5 y hacer dos tartas bien majas.



Es una tarta espectacular y si la acompañáis de una bola de helado de vainilla o nata montada (¡¡con nata está IMPRESIONANTE!!) ya ni os cuento...




Como podéis ver, tiene un aspecto jugosito por dentro y muuuy crujiente por fuera. Yo he probado la tarta tanto con hojaldre como con filo y si me tengo que decantar por alguna de las dos masas os puedo decir que con la filo el primer día está increíblemente buena, pero al día siguiente ya no vale un churro (bueno, el relleno si) y con la masa de hojaldre está buena el primer día y, aunque al día siguiente también pierde mucho, está mucho mejor que la pasta filo. Así que os dejo escoger con cuál de las dos masas os quedáis.




Por último agradecer a Borges que me mandara este fabuloso lote de productos ¡¡son todos absolutamente maravillosos!! Las pasas y las nueces de la tarta son las que me mandaron ellos y creedme cuando os digo que la diferencia es notable. En cuanto nos llegó el kit nos comimos unos pistachos que sabían a gloria, la calidad es un pelín más cara pero se nota mucho y los platos lo agradecen.






 Antes que nada y por si no puedo hacer una entrada express, os quiero felicitar a todos y cada uno de vosotros las fiestas. Que disfrutéis de los vuestros, que comáis muchísimo, bebáis muchísimo y sobretodo sed tremendamente felices que la vida es corta y estos momentos que pasamos con los nuestros no se pagan ni con todo el dinero del mundo!!

¡¡¡¡¡Un besote enormeeeeeeeee!!!!! 

¡¡FELIZ NAVIDAD!!

viernes, 13 de diciembre de 2013

Canelones de carn d'olla

¡¡Hola!!

Hoy es viernes y por lo tanto ¡¡receta al canto!!

Hoy os traigo una receta salada ¡¡SIIII, AL FIIIIINNN!!
Para mi una de las recetas saladas de Navidad por excelencia son los canelones, así que eso es lo que tenemos hoy.

Los canelones son tradicionales de Italia, donde los hacen rellenos de salsa boloñesa, pero fueron introducidos a nuestro país y más concretamente en Catalunya, donde nos los hemos adjudicado como nuestros. A diferencia de los italianos, generalmente, los canelones se rellenan con carne rustida (al menos eso hacía mi abuela), se cocinaba bien la carne en un sofrito donde cogía un sabor excepcional, después se picaba toda la carne y se rellenaban los susodichos.

Pero el relleno que os traigo hoy no es de carne rustida, sino de carn d'olla. La carn d'olla es la carne que se obtiene de hacer el caldo de la escudella (mucha gente lo conoce como "El cocido catalán"), se pica, se mezcla con bechamel y ya tenemos el relleno.





Canelones de carn d'olla

Ingredientes:

  • 600 gr. de carne de carn d'olla (carne de cocido)
  • 1 cebolla grande 
  • 1 zanahoria de la cocción del caldo
  • 30 placas de pasta pre-cocida para canelones 
  • Bechamel
  • Queso Emmental rallado

Preparación:

En un cazo pondremos a sofreir la cebolla bien ralladita, a fuego muy lento para que caramelice bien (cuanto más caramelice, mejor sabor tendrá el relleno). A continuación añadimos la zanahoria que previamente habremos aplastado bien con un tenedor.
Picar la carne en un procesador (como yo no tengo lo hice todo a cuchillo, bien picadito) y añadir al sofrito.
Una vez integrados bien los sabores añadiremos la bechamel. Yo esto lo hago un poco a ojo, hago una bechamel clarita y se la añado a la masa hasta que quede bien integradita y cremosa. Tampoco se trata de pasarnos con la bechamel, pensad que si el relleno lo hacéis demasiado líquido después os costará más montar el canelón.
Esparcir la masa sobre una fuente de cristal, atapar bien con papel film para que no haga costra y llevar a la nevera 24 horas. Esto lo hice para que la carne cogiese más sabor y la bechamel se asentase bien.

Al día siguiente hidratar las placas de pasta en agua caliente durante 20 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se peguen.
Estirar un paño de cocina limpio sobre la encimera y depositar las placas sobre él para que escurran bien. 
Con ayuda de una cuchara pondremos el relleno de los canelones en el centro de la placa de pasta (una buena cucharada sopera, que no nos quede un canelón tísico) y enrollamos, muy fácil.
Disponemos los canelones con la unión hacia abajo sobre la fuente donde los vayáis a hornear, uno tras otro y hasta que la masa o las placas se terminen.
Cubrir bien con bechamel y queso Emmental rallado y gratinar en el horno a unos 200ºC durante 15 minutos.

¡¡Y ya los tenemos listos!!


Siento el poco enfoque de los canelones, mi precioso objetivo ha dicho que se niega a enfocar y ya he hecho un pedido a los Reyes Magos de Oriente, a ver si se estiran... ¡¡Porfi, porfi!!

A mi me llegó la masa para, exactamente, 33 canelones. Pero si vosotros veis que os sobra relleno, se pueden hacer con él unas croquetas fantásticas.
Por cierto, que no os asuste usar la pasta pre-cocida. Soy una mujer moderna y trabajadora y no tengo tiempo de tirarme 8 horas (¡¡alaaaaaaa!!) cociendo pasta, así que me decanté por una pasta pre-cocida y han salido unos canelones maravillosos. Hay que optimizar tiempo que la vida es corta.
Si os salen demasiados canelones o queréis hacerlos para ya tenerlos preparados para el día de Navidad o San Esteban (los que lo celebramos), los podéis congelar perfectamente con y sin bechamel y con y sin queso y con y sin mantequilla, ¡¡no pasa absolutamente nada!!

Y hasta aquí mis canelones de carn d'olla (¡¡y los primeros que hago!!), os aseguro que os van a encantar.



¡¡Que paséis un feliz fin de semana!!
¡¡Un besote enorme!!








viernes, 6 de diciembre de 2013

Bastones navideños de galleta

¡¡Buenos días!!


Madre mía, hacía tanto que no actualizaba el blog que no me salían ni las palabras a escribir... ¡Qué delito tengo!
Llevo unos meses un poco (por no decir bastante) inactiva, ya lo habéis notado y ya van varias veces que me disculpo por ello, pero ¿alguna vez habéis pasado por una época en la que estáis como en stand by? pues así he estado yo... No se si ha sido por independizarme, que evidentemente tienes muchas más cosas en las que pensar, o por qué será, pero desde ahora mismo os digo que he cambiado el chip y a partir de ahora voy a actualizar ¡¡CADA VIERNES!!

Me lo he propuesto como un reto, ya que mi cocina siempre está en marcha, el problema es que nunca tengo tiempo (o no lo encuentro, o se me pasa) de fotografiar nada y claro, una que es un poco pejiguera (por no decir perfeccionista) no os voy a poner una foto cualquiera de cualquier manera... no es mi modus operandi.

En fin, que espero que a partir de ahora la actividad en el blog mejore, y disfrutéis más que nunca de las recetas que os traigo. Y qué mejor que publicar un viernes para que tengáis toooooodo el fin de semana para preparar la receta. Ahora no os doy más la brasa y vamos a poner las manos en la masa (¡¡y nunca mejor dicho!!)

Hoy os traigo otra receta dulce: Bastones navideños de galleta. Es una receta que ya he hecho más de una vez y que descubrí en el maravilloso blog de Kanela y Limón.
Cristina es una artista y sus recetas son siempre excepcionales, su blog te engancha desde el principio hasta el final y sus recetas son siempre de éxito. Así que me decidí a hacer estas galletas hace ya un año y me gustaron tanto que he vuelto a repetir, y en esta ocasión las he hecho de dos colores:



Cristina comenta que cada uno puede usar la masa de galleta que prefiera, yo tengo una que me va muy bien pero siempre que hago esta receta me gusta usar su masa de galleta ya que tiene levadura y el bastoncito crece y queda mucho más resultón y bonito.


Bastones navideños de galleta (Receta de Kanela y Limón):

Ingredientes:
  • 250 gr. de harina
  • 90 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 gr. de azúcar glas 
  • 1 huevo mediano (yo usé L)
  • 5 gr. de levadura
  • Una pizca de sal
  • 1/2 cucharadita de vainilla en pasta
  • Aroma al gusto (la primera vez yo le puse solo aroma de frambuesa)
  • Colorante al gusto

Preparación (os pongo tal y como yo preparo la masa de galleta):

En un robot de cocina (o batidora de varillas) mezclar la mantequilla con el azúcar hasta que esté todo bien integrado. Añadir el huevo y la vainilla en pasta y seguir batiendo. A continuación añadimos la harina, la pizca de sal y la levadura y batimos hasta que quede una masa haga migas.
En un tapete de silicona amasar bien la masa de galleta (la mía, si os fijáis, ha quedado un poco agrietada y es por que no la amasé el suficiente tiempo), hacer una bola y dividirla en dos mitades, apartamos una.
La mitad que nos queda la dividimos en otras dos mitades y cada una la teñiremos de un color (yo he usado verde y rojo, de la marca que tengáis). Taparemos las 3 bolitas de masa con papel film y lo llevaremos a la nevera durante 1 hora.
Pasada esa hora retiramos de la nevera y ya podemos empezar a hacer los bastones:
  1. Con la mitad de la bola de masa sin colorear hacemos un churrito de aproximadamente un dedo de ancho. Con la bolita de masa coloreada hacemos el mismo proceso. 
  2. Unimos los dos churritos, bien pegaditos, y cogiéndolos de los extremos con ambas manos los retorcemos en sentido contrario para que queden como una cuerda.
  3. Una vez tenemos los dos colores entrelazados, estiramos la masa para que los colores queden bien unidos y los dejamos con un grosor aproximado al que teníamos en un principio. 
  4. Cortar las dos puntitas de los extremos de la masa para que quede más pulido y doblar la punta media curva para formar el bastón. Cortar el sobrante y hacer otro bastón con él.
  5. Una vez hechos los bastones refrigerar unos 30 minutos para que mantengan mejor la forma antes de hornear.
  6. Hornear a 160ºC durante 12 minutos
  7. Dejar enfriar en una rejilla y guardar en un recipiente hermético.



Cristina en su página nos deja un vídeo de cómo hacer los bastones, ya que escrito puede parecer un poco complicado, pero para nada lo es. Quedan unas galletas crujientes por fuera y blanditas por dentro, con un gustito a mantequilla y vainilla increíble, ¡¡a mi me encantan!!

Y con esta receta queda inaugurada la época de Navidad, ¡¡tenía muchas ganas de que llegara!!




Espero que os haya gustado y que si hacéis puente (suertudos que sois) aprovechéis para hacerla y me lo contéis. Así que solo me queda desearos un muy feliz puente, que tengáis mucho cuidado en las carreteras y que volváis el lunes (o el martes para otros) con las pilas bien cargadas ¡que nos espera un mes muy movidito!

Nos vemos otra vez dentro de una semana con una nueva receta.

¡¡¡Un besito enrome a todos!! :)

Andrea.




jueves, 22 de agosto de 2013

¡¡Cupcakes contentos!! :)

¡¡Buenos días!!

¿Cómo va ese verano? Si os soy sincera a mi me está matando... Siempre me ha gustado mucho el verano y suelo disfrutarlo bastante pero este año no se que me está pasando que se me está haciendo insufrible.
¿Será que es porque operaron a mi novio hace un mes y no he querido ir a la playa sin él? o quizás porque me ha salido una erupción en la piel que me impide tomar el sol... el caso es que soportar este calor horroroso sin una pizca de agua en la que zambullirse es inhumano y a parte si estás trabajando todos los días pues como que tampoco hace gracia...

Lo bueno es que por fin pude cogerme dos semanitas maravillosas de vacaciones (pero si, sigo sin poder ir a la playa) y mi cuerpo se puso de tan buen humor que no dudé un segundo y me puse a hornear unos cupcakes, porque no me parece nada mejor que levantarte un día de vacaciones, sentarte en el sofá y desayunar un buen té con un suuuper delicioso, jugoso y apetitoso cupcake.




Les llamo cupcakes contentos porque estaba tan contenta de (¡por fin!) tener vacaciones que quise darles una nota de color a los bizcochitos y creo que el resultado ha quedado muy vistoso.

La receta es mi preferida, la que uso casi siempre como base para mis cupcakes, la de yogurt. 
Yo en este caso los hice de vainilla (también tenéis la versión en chocolate pinchando aquí) pero si queréis hacerlos de cualquier otro sabor solo hay que ir variandola a vuestro antojo y os aseguro que SIEMPRE tendréis un bizcochito jugoso y de un sabor buenísimo. 
Es una apuesta fácil y me diréis que no innovo pero siempre tengo estos ingredientes en casa y hay veces que cuando quiero hacer alguna receta de algún libro siempre me falta esto o aquello y acabo haciendo la misma... jajajaja.




CUPCAKES DE VAINILLA (para 9 cupcakes aprox.)

Ingredientes
  • 3 huevos 
  • 1 yogurt
  • 1 medida* de aceite
  • 2 medidas de azúcar 
  • 3 medidas de harina
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Colorantes en gel o en pasta 
*Cuando hablo de medida, significa la medida del mismo vasito del yogurt.


Preparación:

Pre-calentar el horno a 180ºC.
En un bol batir los huevos, el yogurt, el aceite, el azúcar y el extracto de vainilla 
En otro bol a parte tamizamos la harina, la levadura en polvo y la pizca de sal.
Incorporar la mezcla de la harina poco a poco sobre la mezcla del yogurt.
Una vez hecha la base, dividirla en tres cuencos diferentes (para calcular la misma proporción de masa yo usé la famosa cuchara de helado)
Teñir con los colorantes que queráis (yo usé para el azul Gentian de Squires Kitchen, para el rosa Claret de Sugarflair y para el verde Leaf Green de Wilton).
Preparar las cápsulas para cupcakes en la bandeja de hornear y usando una cuchara sopera añadid primero el azul, después el rosa y finalmente el verde (con una cucharada de cada basta para rellenar todas las cápsulas 2/3
Hornear durante 18-20 minutos o hasta que pinchando con un palillo éste salga limpio.


Siento el poco enfoque de la foto, era la única que le hice al interior del cupcake antes de comérmelo... jajajaja.


Y por último el frosting, que si os fijáis esta vez también ha sido una crema de queso que como también sabéis es una lucha constante para mi. El dilema de saber hacer la crema de queso perfecta y adecuada para mi gusto y la de los que me rodean, menos empalagosa pero sin perder la consistencia (ardua tarea la mía, lo sé) pero creo que he perfeccionado más la técnica y he encontrado la crema de queso que casi casi roza la perfección (la perfección de mi gusto, claro está)


CREMA DE QUESO (perfecta para una servidora)

Ingredientes:
  • 125 gr. mantequilla a temperatura ambiente
  • 220 gr. azúcar glas o icing sugar (si podéis tamizarla 2 veces, mejor)
  • 3 cucharadas de leche semi
  • 150 gr. queso crema (yo uso Philadelphia ALWAYS)

Preparación:

En el vaso de la batidora batir la mantequilla con el azúcar entre 3-5 minutos a velociadad alta.
Añadir las cucharadas de leche y seguir batiendo.
Por último, añadir la crema de queso BIEN FRIA y dejar batir a velocidad media al menos 10 minutos (después de muchas cremas de queso he aprendido que cuanto más batamos más consistente será nuestra crema)


Ahora que es verano, si queréis, podéis meter la crema en la nevera y sacarla justo cuando vayáis a decorar los cupcakes, que como sabéis de sobra he decorado con la boquilla archifamosa 1M (quería usar otra boquilla pero sigo teniendo cosas en casa de mi padre y hasta que no me lo traiga todo, que en verano es un palo, no tendré todo mi arsenal conmigo)
Decorar con non pareils o con lo que os parezca y ¡¡YA ESTA!! tendréis unos cupcakes divertidos y riquísimos.




¡¡Y esto es todo por hoy, amigos!! 

Sigo ideando recetas saladas que enseñaros, pero es que me tira tanto un dulce que siempre acabo publicando lo mismo... como dicen ¡¡la cabra tira al monte!! jajajajajaja.

Para los que estéis de vacaciones ¡¡que las disfrutéis mucho!! y a los que no pues ánimo con este calor espantoso, las vacaciones llegarán y las disfrutaréis el triple. Por lo que a mi respecta, la semana que viene vuelvo a tener una semana de vacaciones así que seguro que dentro de muy poco os traigo otra receta. 
¿Será dulce o salada? mmmmmmm ya lo pensaré ¡¡estad atentos!!


Un besote enorme y ¡¡perdón por la chapa que os he pegado!! jajajajajaja :):):)